Cuando el hogar se integra a la oficina: dos espacios de trabajo innovadores en Barcelona
17/03/2025Hace 5 años de la pandemia por COVID-19 en 2020, un evento mundial que vino a cambiar la forma en que vemos y nos relacionamos con el mundo. Uno de los impactos más prominentes fue en el mundo de la oficina, siendo forzoso transformar los espacios de hogar en espacios de trabajo también. A pesar de ahora tener un regreso a la oficina, o estar bajo el famoso sistema “híbrido”, no podemos negar que la relación que tenemos con las oficinas ha cambiado.
De esta manera, encontramos como los espacios de trabajo ahora no solo son escritorios y computadoras, sino que se han transformado en espacios más libres, eclécticos, y que permitan muchos tipos de trabajo diferentes. Y principalmente, en espacios donde el diseño e interiorismo ponen énfasis en el humano y en la experiencia de mezclar nuestros espacios de trabajo con la sensación de estar en casa.
Para esto, traemos dos proyectos barceloneses que ponen un claro ejemplo de como esta tendencia se hará presente en un futuro cercano, y como hacerlo bien.
01. Estudi Casa - Isern Serra
Primero presentamos Estudi Casa, uno de los últimos proyectos del estudio barcelonés Isern Serra, liderado por él mismo. Este proyecto, ubicado en el barrio de Poblenou, mezcla una disposición funcional y abierta con el gusto curatorial del estudio, creando un espacio de trabajo que respira el aire de un hogar.

La limpieza de los materiales, característicos de Serra, crean una calma espaciosa que se complementa bien con los muebles de trabajo seleccionados y la disposición de los espacios mismos.
02. Acid House - Arquitectura G
El siguiente proyecto es el centro cultural y creativo que es Acid House en Barcelona, diseñado por el estudio barcelonés Arquitectura G. Este proyecto reforma una antigua fábrica en un espacio colaborativo de trabajo, reuniones, exposiciones, cafetería, entre otros usos más.

Contrastando la uniformidad del color blanco utilizado en otro el proyecto con la vida de la vegetación utilizada, se crea una sensación de tranquilidad, pero también de energía: una sinergia entre un espacio creativo y de producción y el confort necesario para las largas horas de trabajo que se pueden presentar.
Estos dos espacios nos demuestran que los espacios de trabajo en el siglo XXI no tienen miedo a salir de la caja, a ser diferentes, cálidos, y que poner el confort del usuario ya no es una tarea solo reservada al sector residencial.